Aprovechando la fuerza del inicio del año, enero  nos brinda la oportunidad de mirar dentro de nosotros mismos, hacer balance del camino recorrido, internalizar aprendizajes, reconocer logros chequear metas, objetivos y proyectos que quizás se han ido desvaneciendo con el paso de los meses.

Durante esta etapa invernal, la naturaleza se repliega sobre sí misma, sus raíces crecen hacia dentro, se experimenta una ralentización en todo, nuestro cuerpo se ve también afectado por ese nuevo orden  y es normal que en muchas ocasiones nos sintamos aletargados, sin energía.

Esta nueva situación de repliegue, recogimiento y transición nos invita hacer un viaje introspectivo hacia nosotros mismos. Iniciar este proceso de forma consciente nos permite trabajar activamente en nuestro crecimiento personal, abordar cada asunto desde la raíz identificando obstáculos, fortalezas y oportunidades. Es un buen momento para cambiar hábitos, estabilizar nuestras emociones, soltar, abandonar todo lo que ya no nos sirve como el miedo y otras emociones: melancolía, tristeza, recuerdo… Se trata de despertar a través de la acción,  estableciendo  un plan de acción realista, alcanzable que nos lleve a vivir la vida que queremos, lejos de la ansiedad del día a día, la falta de energía, la pérdida de alegría… Fijar metas en nuestra vida nos permita tener un horizonte, una guía para cambiar las estructuras mentales que nos impiden conectar con todo lo que nos gusta, nos divierte, nos apasiona.

En la medicina tradicional china, esta estación se relaciona con el elemento agua. Este elemento está asociado al riñón y vejiga que  eliminan desechos tóxicos. Las posturas más recomendables para practicar durante este periodo de cambios son aquellas que estimulen y beneficien estos órganos y nos aporten estabilidad emocional y calma mental. En cuanto a la alimentación, en invierno optaremos por cocciones más largas, platos que nos aporten calor interno como sopas, estofados, verduras de raíz, cereales integrales y algas marinas. El invierno  es una buena oportunidad para enriquecer la dieta con hierro y proteínas de las legumbres, los frutos secos, castañas y  cereales integrales.

¿Cómo puede ayudarte el Yoga?

Vivimos en una sociedad llena de retos y desafíos diarios, en un carrera constante en la que no existen apenas momentos para conectar con nosotros mism@s y prestar más atención al cultivo de nuestro espirito. Tanto si eres un@ yogui experimentad@ como si eres novat@, en el yoga hallaras un aliado para vivir de forma más consciente y serena. La práctica diaria de yoga junto con la meditación y la respiración consciente, son las claves que nos permitirá plantar con éxito la semilla de nuestros propósitos para el 2020.

Beatriz Marí profesora de yoga coach nutricional