Otoño Power

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Atrás queda la energía expansiva del verano para dar paso al otoño, una
estación que invita a la reflexión, a la calma al recogimiento, donde las horas de
luz se van poco a poco reduciendo, alternando días de calor con días de frio, la
naturaleza languidece a nuestro alrededor, los arboles empiezan a desprenderse
de sus hojas mientras aparecen los colores rojizos, pardos y anaranjados propios
de esta época de cambio de trasformación, que nos invita a replegarnos hacia
nuestro interior preparándonos para el invierno.
Como parte que somos de la naturaleza, todos estos cambios externos
también nos afectan, aunque el automatismo en el cual estamos inmersos nos aleja
de su percepción lo cierto es que, nuestro sistema nervioso tiende a
desequilibrarse, nos sentimos más inestables e inquietos, tenemos un humor más
variable y nuestro cuerpo experimenta mayor letargo.
Al igual que la naturaleza se despoja de sus vestidos externos y sus raíces
crecen hacia dentro, esta etapa es un buen momento para hacer limpieza interior
soltar, abandonar viejos hábitos, todo lo que ya no nos sirve como el miedo y otras
emociones: melancolía, tristeza, recuerdo… que nos impiden dar ese salto y
conectar con todo lo que nos gusta, nos divierte, nos apasiona… se trata de
despertar a través de la acción, practicando con regularidad a un ritmo pausado y
consciente llevando la atención a la respiración.
En la medicina tradicional china de los cinco elementos esta estación se
relaciona con el metal. Este elemento está asociado con el pulmón, el intestino
grueso y la piel órganos depurativos que eliminan desechos tóxicos. Las posturas
más recomendables para practicar durante este periodo de cambios son aquellas
que estimulen y beneficien estos órganos y nos aporten estabilidad emocional y
calma mental.
Desde la escuela de yoga Guru Vir, te invitamos a prepararte para un otoño
power: una buena práctica de pranayamas nos ayudará a equilibrar lo inconsciente y
lo consciente, mejorar la capacidad pulmonar, llenarnos de vitalidad y de energía.
La respiración de fuego, energizante y purificadora, respiración en tres tiempos:
inhalar, retener y exhalar con el sonido S. Las posturas de pie te ayudaran a
trabajar la concentración y la estabilidad emocional, torsiones para relajar y
tonificar el intestino grueso, flexiones hacia atrás como: Septum banda
Sarvangasana y estiramientos laterales para abrir los costados facilitando la
ventilación de los pulmones. En cuanto a la alimentación, el otoño es una buena
oportunidad para enriquecer la dieta con hierro y proteínas de las legumbres, los
frutos secos, castañas, cereales integrales y nuestra querida calabaza, que nos
facilitará el tránsito intestinal evitando la congestión del intestino grueso.
Intentar llegar a un equilibrio entre las actividades hacia fuera y las
dirigidas hacia dentro, junto con la meditación y la práctica de la respiración
consciente, son las claves que nos abren la puerta a la introspección  que nos
invita el otoño. ¿Te atreves?
Beatriz Marí – profesora de yoga -coach nutrición

2017-11-21T07:46:32+00:0021 noviembre 2017|Noticias, Nutrición|1 comentario

Un comentario

  1. Beatriz 07/02/2018 en 10:21 - Responder

    Me ha encantado este artículo. He aprendido muchas cosas que desconocía y me ha motivado para vivir esta estación de hastío con más energía. Mejorará mi práctica de yoga dándole un significado concreto.
    Como ya hemos entrado en el invierno, espero con ilusión la siguiente entrada de Beatriz Mari. Sigue con esta inspiracion y muchas gracias por compartirla con nosotros, tus lectores.

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