Tras el retiro que promovimos desde la escuela de Yoga GuruVir el pasado puente de diciembre e inspirado por las experiencias vividas, comparto con todos vosotros estas reflexiones, así como los testimonios de algunos participantes.

“El silencio es la primera piedra del templo de la sabiduría”    Pitágoras.

 Me gustaría empezar diciendo, que la misión más importante que tiene todo ser humano en su vida es la de contribuir a su propio nacimiento, llegando a ser lo que al nacer solo se es en potencia, porque la vida es un proceso abierto en permanente movimiento y no una secuencia de fases determinadas y cerradas. La vida de cada uno es el proceso de darse a luz a sí mismo. Como afirma Eric Fromm, “Nacer es un proceso permanente y el trágico destino de la mayoría de seres humanos es que mueren sin haber nacido”. De ahí la vital necesidad de estructurar nuestro desarrollo por medio de experiencias que activen aquello que al nacer nos viene dado como regalo y potencial. Esta idea, me ayuda a entender lo necesario e interesante de trabajar en uno mismo y promover nuevas experiencias como por ejemplo, un retiro de silencio.

El Yoga es práctica y muy práctico. Por eso una buena enseñanza es aquella que puedes aplicar directamente a tu vida para transformar el sufrimiento en comprensión, la ignorancia en sabiduría, la ira en compasión, el desamor en amor, y la acción incorrecta en acción correcta.

Sin duda, realizar regularmente un ayuno de la palabra para practicar el arte de no hablar, reducar al ego y aprender a escucharse, nos sirve para conocernos mejor y sentir como el silencio interno nos vuelve serenos.

La Real Academia Española define el silencio como la ausencia de ruido o sonido, el hecho de estar callado o de abstenerse de hablar. Otra afección interesante, es que estar en silencio es estar sin protestar, sin quejarse, sin juzgar, ecuánime. Como dice el Bhagavad Gita, Yoga es Upeksanam, ecuanimidad.

La vida está llena de oportunidades y algo que debemos aprender es a identificarlas cuando llegan.  Vivir en el presente es el primer paso y el segundo bien podría ser estar en un medio que propicie la creación de oportunidades. Las actividades que promueve una escuela de Yoga pueden ser ese entorno que crea oportunidades para tu desarrollo personal. Desde una escuela de Yoga surgen esas propuestas además de crear sinergia con otras escuelas y organizaciones que promueven eventos siempre encaminados al encuentro con uno mismo. Y si además practicas con consciencia, el Yoga te ayuda a ver muchas de esas posibilidades y te enseña a elegir entre las más apropiadas. Esta idea la conecto con la importancia de darse cuenta, porque darte cuenta es el principio del verdadero cambio.

Por eso, cuando practico Yoga y cuando lo comparto, trato de recordar que el Yoga auténtico está siempre implicado con el gran ideal de la profunda transformación y liberación personal.  Y es desde el silencio desde donde podemos abrir el corazón y aprender a entendernos mejor para no seguir cometiendo errores.

A veces pienso que somos adictos al ruido, al sufrimiento y a otras muchas cosas. Y toda esa adicción nos impide percibirnos conscientemente y que podamos mantener el tan deseado estado de equilibrio.

En mi opinión, ser feliz es sufrir menos. Si no fuéramos capaces de transformar el dolor que hay dentro de nosotros, no podríamos ser felices. Pero gracias al silencio podemos hacer esa transformación.

En resumen, debemos aprender a desconectar, aunque sea por unos minutos y también ir ganando la facultad de estar en silencio interior aún en medio del estrépito. Sin duda el silencio exterior favorece el silencio de la mente, pero siempre que uno realmente lo aproveche para conquistar el revelador silencio. Como dice el maestro Ramiro Calle, “El silencio es una medicina que aprecia mucho el cerebro. A la mente le gusta el caos, el ruido, la dispersión y el estrés; pero al cerebro le gusta el silencio y el sosiego”.

Tras el retiro los participantes compartieron su experiencia. Casi todos coincidieron en que habían logrado reconciliarse y entenderse a un nivel muy profundo y pudieron renovar su compromiso para continuar en su camino de crecimiento y desarrollo personal.

Estos son algunos de los testimonios de los participantes tras la experiencia del retiro de silencio:

  1. La experiencia del silencio ha sido sanadora
  2. Me he sentido: removida, presente, conectada, auténtica,  plena
  3. Lo volvería  a hacer porque he descubierto que el silencio sincero es el camino para encontrar la verdad.

M.G.

1.  Revelación
2. A nivel físico he encontrado bienestar y más conciencia propioceptiva.
A nivel afectivo gratitud y amor y también la percepción de recibirlo.
A nivel mental , más claridad y más conciencia de las fluctuaciones del pensamiento y del trabajo a realizar para conseguir un estado de conciencia continua.
3. Repetiría la experiencia por lo reveladora que ha sido, me ha permitido darme cuenta de mis pensamientos, sentimientos y donde está mi vitalidad y he tendido la oportunidad de liberarme de condicionamientos.
4. Lo recomendaría a todo el mundo que muestre un mínimo de interés en conocerse a SI MISMO.
5. Porque te puede ayudar a conocer tus fuentes intrínsecas que todos tenemos por el hecho de Ser humanos y que siempre están ahí y depende de nosotros encontrarlas y vivirlas para instalarnos en la unidad del aquí y ahora.  Estar en silencio es estar disponible para escucharte.
6.  Me he dado cuenta de mis limitaciones , he entendido la necesidad de comenzar de nuevo todos los días y la gratitud por tener este karma.

J.C.B.

 

  1. Meditación.  Estar en silencio me aportó la experiencia de aumentar la concentración.
  2. Paz, feliz, libre. Ser consciente en llevar la mente a mi interior, hizo que el silencio se manifestase y me sentí en paz, feliz y libre.
  3. Volvería a repetir. Por el hecho de estar en mi misma, mirando mi interior,  concentrándome en mi respiración,  sin tener que preocuparme de nada más,  me llenó de vida.

D.V.

 

Namaskar. I love You

Vicente M. S. GuruVir