Para muchos, el final de las vacaciones suele significar un regreso a las obligaciones. Así, no es extraño que en demasiados casos la vuelta a la normalidad se viva como algo negativo.

No es que septiembre sea el mes de las depresiones o de los divorcios pero lo cierto es que las vacaciones son el momento en que se pone en crisis la convivencia de una pareja, los problemas que hay latentes se manifiestan más durante la época vacacional.

Así como una buena convivencia y un buen disfrute se notan en estos días de descanso, también se dejan ver las asperezas y las cosas que ni iban bien en los momentos anteriores. Quizás por ello hayan más crisis en esta época del año pero no hay que olvidar que ya estaban latentes.

Septiembre es un mes difícil en el que hay que organizar la «rentrée» y dependiendo de cómo haya sido nuestro espacio de tiempo libre, de los problemas que se tengan volver a enfrentarlos todos de golpe puede ser muy fuerte, lo que sin duda da lugar a que muchas personas vivan el reencuentro con lo cotidiano con un cierto grado de angustia, irritabilidad y estrés. Es lo que llamamos «síndrome postvacacional».

Es importante diferenciar entre el tedio, la apatía, la pereza que puede producir el reencuentro con el trabajo e incluso la sensación de una cierta amargura por romper con el ritmo vacacional del que sería un estado de ánimo más profundo y persistente que vendría determinado por sensaciones e ideas de tristeza y por esa tendencia que se da en la depresión de verlo todo negro, negativo.

Desde la escuela de Yoga GuruVir te proponemos aprovechar el cambio que supone el retorno a lo cotidiano para fijarnos nuevos objetivos vitales, escogiendo un buen hábito que nos dé alegría y que podamos mantener durante todo el año, tener un ritmo, una rutina, una pauta, es algo muy estabilizador que nos da equilibrio y orden.

En el transcurrir «frenético» del día a día nos sentimos estresados y desconectados, perdemos la conexión de nuestra vibración con la del universo.

Una fórmula muy eficaz es una buena ración de práctica diaria de Yoga que combina a la perfección con la comida saludable, la meditación, los ejercicios de respiración como Nadi Shodhana que significa «dulce respiración» nos ayudan a renovar energía y expulsar de manera rápida los nervios, la ansiedad, la ira, el miedo y el estrés. Inhalando por uno de los orificios de la nariz y exhalando por el otro, creando un círculo regular que renueva tu energía, calma tu mente, activa tu buen humor y desarrolla una mente positiva.

Aprender a relajarnos, conectar con nosotros mismos, con nuestro entorno, no utilizar la «queja» como solución de problemas, intentar preservar los espacios de tranquilidad personal durante el trabajo, aprender a vivir entre espacios de ocio y espacios de trabajo, son algunas de las claves que nos pueden ayudar a superar con una sonrisa el «síndrome del retorno». Om Shanti.

Beatriz Marí – Profesora de Yoga y Coach de Nutrición