Un día después

//Un día después

Un día después del 2º Festival de Yoga de Primavera en Castellón, todavía me siento impregnado por la bonita y fresca energía que allí se desprendió. Esta energía es clave para poner la creatividad en marcha. Los asistentes estuvieron muy participativos. Siento que todos disfrutamos con la variedad de talleres y clases que se impartieron. Lo vivido despierta en mi corazón agradables sentimientos; pero principalmente destaco dos: el agradecimiento y el reconocimiento.

Agradecimiento por la gran oportunidad que supone este evento para los practicantes de Yoga, así como para todos aquellos que se asoman por primera vez. Y reconocimiento hacia los asistentes, pues a pesar del tiempo, que estuvo un poco agitado, mostraron su apoyo y compromiso participando con buen humor y alegría de todas las actividades. Muchos lo hicieron hasta la clausura del festival. Esto demuestra tres cosas: la buena acogida de esta iniciativa, el arraigo que está alcanzando el festival de Yoga de Castellón, y la entrega de los practicantes.

Impartí la última clase del festival acompañado con la música en directo de dos buenos amigos, Eva Agochar y Shabad Simram, quienes me ayudaron a sostener la energía del grupo. Dirigí una práctica para conectar con el corazón. Uno de los ejercicios consistió en imaginar que nuestro barco se hundía. Tuvimos que dejarlo atrás y comenzar a nadar para no ahogarnos. Nadamos durante 15 minutos por un intenso océano de emociones y sensaciones. Durante la experiencia tuvimos ocasión de aceptar lo que había pasado, de soltar lo que pesaba, dejar atrás aquello que no servía para el viaje, liberarnos de ataduras emocionales e integrar el nuevo ser …. al final llegamos a tierra firme sanos y salvos y nos fundimos en un abrazo. La intención de la clase fue una invitación a creer en nuestras posibilidades, y a replantearnos nuestra manera de vivir, y desde ese nuevo ser surgido del naufragio, florecer, brillar y fluir. Fue realmente emocionante lo que allí se vivió. Lo guardaré por tiempo en mi corazón. Gracias a todos los que hicisteis posible esta experiencia.

La clausura del festival estuvo a cargo de Ángela Pardo, organizadora y alma de este evento. Un año más Ángela hizo gala de su conocimiento del Yoga y de su sensibilidad. Ella tiene la capacidad de tocar nuestros corazones a través de la expresión de sus sentimientos, y lo hace con humildad, naturalidad y amor, signos de una persona comprometida por el bienestar de la sociedad. Gracias Ángela por compartir el fruto de tu esfuerzo con todos nosotros.

Muchas gracias al ayuntamiento de Castellón, a los participantes, y a los que estuvieron en los puestos de comida, bebida y tiendas. Espero que la energía del festival te acompañe hasta la próxima cita en el mes de julio. Y mientras tanto, si en algún momento te sientes atascado o desorientado, recuerda que no puedes dirigir el viento, pero si reorientar las velas.

Namaskar.

Vicente M.S. GuruVir.

Imagenes 2º Festival de Yoga Playas de Castellón

 

 

 

2018-03-27T22:00:27+00:0027 marzo 2018|Reflexiones|Sin comentarios

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